Adaptarte a tu nuevo vecindario luego de una mudanza

Entablar una amistad con los vecinos, mediante un primer contacto apenas llegas a la zona y entender cómo funciona tu vecindario es una forma rápida de aliviar gran parte de la ansiedad y las complicaciones que pueden surgir al llegar a un nuevo hogar, ya que la experiencia de mudarse está considerada como una de las más estresantes de la vida.

Contratar una empresa de mudanzas alivia el estrés

Cuando el presupuesto lo permite, la opción ideal es localizar y contratar una empresa de mudanzas, que ostente excelentes referencias en cuanto a eficiencia y responsabilidad, avalada por una experiencia y desempeño de varios años, que además sepa dar las mejores recomendaciones. Una opción perfecta es contratar a Mudanzas Grande, reconocida en el medio inmobiliario por su desempeño profesional y su cuidado y esmero.

Comienza a sentirte parte de tu comunidad

A veces con el estrés que implica una mudanza, es fácil olvidar que eres tú y tu núcleo familiar, quien debe dar los primeros pasos para comenzar a sentirte parte de tu comunidad. Uno de los más importantes y el primero que debes tomar es tocar la puerta a tus vecinos más inmediatos y presentarte. Suena como algo demasiado simple, pero es un excelente primer paso que rompe el hielo inicial.

No dudes en dar el primer paso

A veces, los vecinos se presentan ellos mismos cuando ven que alguien nuevo se ha mudado al vecindario, pero si no lo hacen, no dudes en tomar el primer paso. Una vez que lo haces y se rompe la distancia inicial, todo lo demás es más fácil porque a tus vecinos les puedes pedir recomendaciones sobre servicios y beneficios cercanos en tu comunidad.

Preséntate cordialmente sin timidez

Tócales la puerta y cuéntales de ti y tu familia. El que ellos sepan un poco quiénes son ustedes ayudará a comenzar a tejer lazos de amistad entre ustedes, que se irán afianzando paulatinamente.

Ajústate y respeta las normas del vecindario

Observa cuidadosamente las normas y pautas oficiales y extraoficiales de tu cuadra, tu calle y tu zona. Analiza detalladamente cómo tienen sus vecinos sus puertas, sus terrazas y sus patios delanteros y traseros. No te salgas de la norma, a menos que tengas una razón muy importante e ineludible y si es así, advierte a los posibles involucrados de antemano. Esto es muy importante en especial en los primeros días en un nuevo lugar.

Date una vuelta por la zona  

Deambular un poco por las calles aledañas es la forma más inmediata de hacerte una idea y familiarizarte con los alrededores de tu nuevo hogar. Acércate a la cafetería más cercana, porque allí suelen haber carteleras con avisos clasificados y tarjetas de profesionales en el área que podrías necesitar.

Inscríbete en la biblioteca más cercana

Es ideal para conocer gente inscribirse en la biblioteca o tiendas de películas y audio, con lo que se facilita contactar nuevos amigos en tu área de influencia vecinal. Otra opción es inscribirte de voluntaria, al menos dos horas a la semana, en una agrupación que realice labores sociales, como ayuda a sectores menos favorecidos o juguetes en Navidad a los niños más necesitados.

Localiza y contacta un pediatra por la zona

No solo te será muy útil  e inmediato en caso de que tus niños se enfermen, sino también, porque allí encontrarás información de grupos de mamás del vecindario e información acerca de servicios cercanos, supermercados, la seguridad del sector y muchos aspectos que son importantes que los conozcas.

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